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El Área 18 | El Nuevo Espectáculo de la Compañía Nacional de Fósforos

¡La verdadera intención del grupo de prisioneros era escaparse! Cuando le comunican eso a Jo, éste se chiva realmente ¡El quería jugar el partido! ¡El partido estaba hecho y nadie de ley deja de lado un desafío para escapar de un campo de concentración por más fulera que sea la comida! Cuando se lo dijeron, Jo se puso para la mierda. Y fue ahí, ahí mismo, cuando pronunció esa frase que para mí se inscribe entre los grandes speeches del cine mundial. Jo agarró la pelota, la tiro para arriba, la durmió en el empeine cuando caía y dijo: “¡El fútbol es Sagrado!”.

Acción, humor, espionaje, aventuras y fútbol, mucho mucho fútbol, en esta adaptación escénica de la famosa novela de Roberto Fontanarrosa (nunca antes llevada al teatro). Una poderosa corporación multinacional entrena a un heteróclito equipo entre cuyos integrantes se encuentra el famoso aventurero sirio Best Seller para enfrentar al seleccionado nacional de Congodia, un pequeño país africano donde el futbol lo es todo. El objetivo es ganar, cueste lo que cueste. En el camino, sin embargo, deberán sortear numerosos obstáculos que incluyen un entrenamiento delirante, la posible traición de uno de los más importantes miembros del equipo y un enfrentamiento colosal en el interior de un volcán a punto de estallar. 

 Aunque nunca escribió una sola obra de teatro, Roberto Fontanarrosa es el autor argentino más representado en los escenarios. EL ÁREA 18, sin embargo, nunca había sido llevada a escena hasta ahora.

9, 16 y 23 de NOVIEMBRE 19:30 Hs
10 y 17 de NOVIEMBRE 17:00 Hs
Larrea 350, Lomas de Zamora.

Boogie en el Golfo*

¿Quién es Boogie el aceitoso? El personaje se nos resbala de entre las manos. Indagar en sus orígenes –como casi cualquier indagación– puede ser peligroso. A la pregunta “¿Por qué lo llaman el aceitoso? –realizada por un psicoanalista, responde con un disparo. “Era una pregunta policial, mary”–explica (A veces me siento como un pequeño niño solo). Y esa será la última vez que acuda al psicoanalista. De hecho resulta bastante llamativo que en las más de 450 tiras que lo tienen por protagonista ningún personaje se repite. Boogie no tiene pasado. No permite que nada salga a la luz de su pasado –como lo demuestra en el momento en que le dispara a una vieja vecina de la infancia: “sabía demasiado” sentencia y demuestra de paso que la consigna “saber es poder” la tiene bien aprendida (Pasteles de nata con fresas). Y aunque –dicho por otros– hace cualquier cosa por dinero, sabemos también que no lo hace solo por dinero. Lo que hay en Boogie, por ante todas las cosas, es una suerte de superioridad amoral. No habría reparos para incluirlo en el gabinete de los cínicos donde Peter Sloterdijk ubica a Diógenes, al Mefistófeles de Goethe y al Gran Inquisidor de Dostoievsky. Un poco como Diógenes, Boogie deambula, como aquel es de los que además de ladrar muerde y por si fuera poco, parece empeñado en demostrar que el dicho “perro que ladra no muerde” es una tontería. Boogie es un pedagogo. No tiene reparos en enterrarle un tenedor en la mano a Lena, una intelectual que habla sobre la violencia mientras le roba unas papas fritas del plato, para enseñarle que “una de las principales causas de la violencia es que algunas personas quieren quitarles la comida a otras personas” (¿Por qué Beirut?). En “No alteremos los valores” tortura a un vecino para demostrarle que la verdadera violencia es esa: “la del dolor físico”. Es un argumento irrefutable frente al discurso progresista del vecino: “¿No es acaso violencia la desocupación? ¿no es violencia el smog, el aire sucio y asesino de esta ciudad?” Pero no. “No alteremos los valores” –dice Boogie– “Lo otro es intelectualización. Es una violencia... platónica, digamos”. Y lo dice mientras le destroza el dedo con la pinza que ha venido a pedirle prestada. ¿Contra qué chocan los argumentos de los otros? Contra lo real, nada más y nada menos. Como en cualquier cínico hay en Boogie un realismo exacerbado que se alza de forma desmedida contra la tontería. LEER MÁS

*"Boogie en el Golgo" fue publicado en Actas del IV Congreso Internacional de Letras. Transformaciones culturales. Debates de la teoría, de la crítica y la lingüística en el Bicentenario. 22 al 27 de noviembre de 2010. FFyL, UBA. Buenos Aires, Argentina.